¿Cuántas fábricas militares hay en Argentina?

Fabricaciones Militares Argentina: Su Historia

29/04/2021

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La Dirección General de Fabricaciones Militares (DGFM), creada en 1941, representó un pilar fundamental en el desarrollo industrial y de defensa de Argentina durante décadas. Concebida en un contexto global marcado por la Segunda Guerra Mundial y la necesidad de autoabastecimiento, esta entidad autárquica bajo la órbita del Ministerio de Guerra (posteriormente Defensa) se propuso ser el motor de la industria pesada nacional, proveyendo al país de bienes esenciales que la coyuntura internacional dificultaba importar. Su trayectoria, que se extendió hasta su transformación en Fabricaciones Militares Sociedad del Estado (FMSE) en 2019, estuvo marcada por períodos de gran expansión, proyectos estratégicos y también significativos desafíos y controversias.

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Índice de Contenido

Orígenes y la Visión Estratégica de Manuel Savio

La DGFM nació formalmente con la Ley N.º 12.709, publicada el 24 de octubre de 1941. Su creación fue impulsada por la visión estratégica del militar e ingeniero Manuel Savio, quien comprendió tempranamente la necesidad de que Argentina desarrollara una sólida base de industria pesada no solo para garantizar la defensa nacional, sino también para fomentar el progreso económico general del país. La entidad funcionaría con autonomía, pero bajo la supervisión del Ministerio de Guerra, lo que subraya su doble propósito: industrial y militar.

En sus primeros años, bajo la dirección de Savio, la DGFM puso en marcha una media docena de fábricas dedicadas principalmente a la producción de armas. Sin embargo, su alcance fue mucho mayor, promoviendo la creación de compañías mixtas en asociación con capital privado. Estas empresas se enfocaron en sectores clave como el minero, químico, siderúrgico y metalúrgico, sentando las bases para una cadena productiva integrada que pudiera sostener tanto las necesidades militares como las civiles.

Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, Savio y la DGFM planificaron una ambiciosa expansión de las industrias militares. Conscientes de la necesidad de contar con capacidades técnicas y gerenciales avanzadas, la Dirección orientó su mirada hacia Europa, particularmente hacia Alemania, un país con vasta experiencia en ingeniería y ciencia bélica. Con la colaboración de diplomáticos y una unidad de inteligencia especial, la DGFM logró reclutar a decenas de ingenieros y científicos alemanes y austríacos, así como a más de cincuenta ingenieros polacos, muchos de ellos veteranos de guerra. Esta afluencia de talento extranjero fue crucial para impulsar proyectos de alta complejidad tecnológica.

Proyectos Emblemáticos y el Desarrollo Siderúrgico

Los planes de Savio no se limitaban a la fabricación de armas, sino que buscaban establecer una infraestructura de industria pesada que sirviera de soporte a las fábricas militares. Un proyecto central fue la creación de una gran acería. En junio de 1947, el Congreso Nacional autorizó la constitución de una empresa mixta con un capital de cien millones de pesos, donde el 80% sería estatal. Se firmó un contrato con una compañía estadounidense con el objetivo inicial de producir 300.000 toneladas de hierro y acero.

Obstáculos de diversa índole demoraron significativamente este proyecto. La planta, ubicada en Punta Argerich (Partido de Ramallo), recién comenzó a producir acero en 1961, varios años después del derrocamiento de Juan Domingo Perón. Este proyecto siderúrgico, aunque demorado, ilustra la magnitud de las ambiciones industriales de la DGFM.

Tras la muerte de Manuel Savio, asumió la dirección Juan Ignacio San Martín. Durante su gestión, Fabricaciones Militares continuó impulsando proyectos de vanguardia, destacándose en el campo de la aeronáutica. La DGFM tuvo un rol clave en el desarrollo de aviones a reacción, un área de tecnología punta en la época. Contaron con la colaboración de ingenieros de renombre internacional, como el francés Emile Dewoitine, quien participó en el desarrollo del Ae. 27 Pulqui I, considerado el avión a reacción más avanzado de su tiempo en la región, y el diseñador alemán Kurt Tank, integrado al equipo de desarrollo del Ae. 33 Pulqui II. Estos proyectos aeronáuticos demostraron la capacidad de Fabricaciones Militares para abordar desafíos tecnológicos complejos.

Décadas de Altibajos y Resurgimiento (1990-2015)

La historia de Fabricaciones Militares no estuvo exenta de vaivenes políticos y económicos. En la década de 1990, bajo un contexto de reformas estructurales y privatizaciones, la entidad enfrentó cambios drásticos. La Ley 24.045, sancionada el 4 de diciembre de 1991 durante la presidencia de Carlos Saúl Menem, declaró sujetas a privatización a varias de sus fábricas: Azul, Fray Luis Beltrán, Río Tercero y Villa María. Este período representó una amenaza existencial para la continuidad de la DGFM como entidad productiva estatal.

Sin embargo, hacia 2006, la situación comenzó a revertirse. La repartición dejó de estar “sujeta a privatización” y cambió de dependencia ministerial, pasando del Ministerio de Economía y Producción al Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios. Este cambio marcó el inicio de una etapa de recuperación y reorientación estratégica. La DGFM comenzó a focalizarse nuevamente en la fabricación de productos e insumos demandados tanto por las Fuerzas Armadas y de Seguridad como por la industria civil, la minería y entidades deportivas de tiro, recuperando gradualmente su presencia en el mercado.

Desde 2009, la DGFM se convirtió en un proveedor clave de municiones para armas portátiles, abasteciendo a las Fuerzas Armadas con los tipos básicos 7,62 mm (para FAL) y 9 mm (para pistola) para entrenamiento. Esta recuperación se reflejó en sus indicadores económicos: la facturación de la Dirección pasó de 78 millones de pesos en 2006 a 125 millones en 2009, mostrando un crecimiento significativo.

El período entre 2011 y 2015, en particular, fue testigo de un importante impulso para Fabricaciones Militares. A partir del Plan Estratégico 2012-2016, la entidad experimentó un crecimiento notable en inversiones, producción y ventas, y se embarcó en el desarrollo de nuevos proyectos, productos, plantas y líneas de producción. Basándose en las cuatro fábricas históricas que habían estado sujetas a privatización (Azul, Fray Luis Beltrán, Río Tercero, Villa María), se impulsaron cinco unidades de negocios con un enfoque dual, atendiendo tanto la demanda militar como la civil: Defensa y Seguridad; Minería y petróleo; Químicos y fertilizantes; Metalmecánica y transporte; y Energía. La estrategia era clara: desarrollar actividades que, partiendo de las necesidades militares, tuvieran a su vez un impacto y mercado en el ámbito civil. Durante este tiempo, Fabricaciones Militares atravesó un proceso integral de reestructuración y modernización.

En el ámbito de la tecnología de defensa, se firmó un convenio con el INVAP en 2007 que derivó en proyectos estratégicos. Atendiendo las necesidades de la Fuerza Aérea, se desarrolló el “Radar Primario Argentino 3D de Largo Alcance” (RPA), un dispositivo de vigilancia tridimensional con un radio de cobertura de 400 kilómetros. En 2011, se firmó un acuerdo para la producción de seis de estos radares, y se inauguró un primer subproducto con menos funcionalidades, el RAME, en Santiago del Estero. En 2010, el Ministerio de Defensa creó el proyecto SARA (Sistema Aéreo Robótico Argentino), cuyo contrato se firmó en 2014 con INVAP y contó con la participación de FAdeA y Fabricaciones Militares.

La innovación también llegó al equipamiento individual. En 2013, la DGFM desarrolló por primera vez los chalecos multiamenaza RB2 y RB3, con protección antibala y anti punzante de diseño propio, fabricados en la planta de Fray Luis Beltrán, provincia de Buenos Aires. Mediante un convenio con el Consejo Federal de Seguridad, estos chalecos comenzaron a abastecer a fuerzas policiales y de seguridad federales, así como a policías provinciales, en 2014.

Buscando expandir su participación en el sector minero, en 2014 se construyó una nueva fábrica de explosivos en San José de Jáchal, San Juan. Esta fue la primera fábrica inaugurada por Fabricaciones Militares en más de 60 años, demostrando la reactivación de inversiones en infraestructura productiva. Ese mismo año se inauguró el primer Radar Primario 3D de Largo Alcance en Las Lomitas, Formosa, llegando a contar con cinco de estos radares hacia finales de 2015.

En el área de cohetería y tecnología misilística, se desarrollaron y fabricaron conjuntamente con el CITEDEF Lanzacohetes Múltiples, entregándose cuatro al Ejército Argentino en 2012. Se trataba de un sistema superficie-superficie adaptable para cohetes de material compuesto CP-30 (30 km de alcance) y cohetes “Pampero” de 105 mm (alcance mayor a 10 km). También se produjeron coheteras Yaguareté de aire-superficie para cohetes Pampero, reanudando su fabricación en alianza con un proveedor privado argentino en 2014 y entregadas al Ejército al año siguiente.

El sector transporte también fue foco de inversión. En junio de 2015, se inauguró la planta de Vagones Argentinos de Fabricaciones Militares, diseñada para producir vagones propios adaptados al sistema ferroviario nacional. Se firmó un acuerdo con el Belgrano Cargas para la construcción de 1050 vagones.

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Dirección General de Fabricaciones MilitaresFilialesFábrica Militar Río Tercero Fábrica Militar Fray Luis Beltrán Fábrica Militar San José de Jáchal Fábrica Militar Villa María Fábrica Militar AzulSitio webwww.fm.gob.ar

La producción de municiones, tanto de grueso como de bajo calibre, fue otra área de desarrollo constante. Hubo proyectos para munición de 105mm, el proyectil inteligente MU-GAP (Munición Guiada de Precisión Argentina), proyectiles de mortero y munición desmilitarizada para el Ejército y la Armada. En Fray Luis Beltrán se instalaron nuevas líneas de producción de municiones de 9mm y 7,62 mm, modernizando la capacidad de fabricación de munición de bajo calibre.

La modernización de equipamiento existente también fue parte de la agenda. En 2015, en la fábrica de Río Tercero, se desarrolló junto al CITEDEF una mejora de los cañones CITER II del Ejército, resultando en el CITER III, que optimizó su operación reduciendo de diez a seis los soldados necesarios para su manejo.

Un hito legislativo importante en este período fue la sanción de la Ley 27.141 en 2015. Esta ley fue crucial al impedir que las Fábricas Militares fueran privatizadas por decreto, asegurando el carácter estatal de las cinco unidades productivas que, en ese momento, generaban una amplia variedad de insumos para los ámbitos militar y civil. Esta ley buscó blindar a la entidad de futuros intentos de desestatización por vía rápida.

El Período de Reducción y Cierre (2016-2019)

A partir de 2016, bajo un nuevo gobierno, Fabricaciones Militares inició un período caracterizado por la reducción de actividades, la cancelación de proyectos y despidos de personal. Uno de los hechos más significativos fue el cierre de la fábrica de la localidad de Azul, que tenía la particularidad de ser una de las pocas en Sudamérica con capacidad para producir TNT. Esta decisión implicó la pérdida de una capacidad industrial estratégica.

Este período también se vio marcado por una notable inestabilidad institucional. En apenas cuatro años de gestión, la entidad tuvo tres interventores o presidentes, contrastando con la estabilidad del período anterior que tuvo solo uno en igual lapso. La gestión de Héctor Lostri, inicialmente Secretario de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa, fue particularmente controvertida. Lostri, quien tenía antecedentes polémicos en su paso por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (donde realizó trabajos comunitarios para evitar un juicio por conflicto de intereses), implementó una serie de despidos masivos al inicio de su gestión en 2016. Alrededor de 140 empleados fueron notificados de su cesantía sin previo aviso, afectando aproximadamente el 35 por ciento del personal en algunas plantas, quienes debieron hacer fila para conocer su situación laboral.

Además de los despidos, la gestión de Lostri estuvo envuelta en denuncias públicas contra la administración saliente, aunque varias de estas fueron desestimadas por la justicia. Posteriormente, Lostri fue desplazado en 2017 en medio de un nuevo escándalo relacionado con una compra directa de 15 mil pistolas por casi 5 millones de euros. Esta adquisición fue denunciada por irregularidades, sobreprecios (estimados en un 52% por una investigación posterior) y por omitir procesos de selección de oferentes. La denuncia de la empresa nacional Bersa S.A., principal productora y exportadora de armas livianas de Argentina, destacó la existencia de opciones en el mercado nacional e internacional y la injustificación de la compra directa a un único proveedor extranjero (Fabbrica D’Armi Pietro Beretta S.p.A.), simulando una transacción entre estados.

Una investigación de la Procuración de Investigaciones Administrativa (PIA) concluyó que la compra omitió los requisitos legales y se realizó con pago anticipado y sobreprecios, presentando una denuncia penal contra Lostri y otros funcionarios en 2021 por presuntas negociaciones incompatibles. Julio Martínez, quien asumió posteriormente, también abandonó la gestión en 2017 en el contexto de una denuncia por una millonaria compra de armamento a Estados Unidos.

A pesar de la reducción general, hubo algunas actividades productivas en este período. En 2018, la Fábrica Militar Fray Luis Beltrán entregó fusiles FAL modernizados al Ejército Argentino, fruto de un convenio entre la DGFM y el Ejército, demostrando que algunas capacidades de producción y modernización se mantuvieron activas.

Hacia una Nueva Etapa: FMSE

El período histórico de la Dirección General de Fabricaciones Militares, tal como operó desde 1941, concluyó el 31 de enero de 2019. Mediante el Decreto 104/2019 del presidente Mauricio Macri, publicado al día siguiente, la DGFM fue transformada en Fabricaciones Militares Sociedad del Estado (FMSE). Esta transformación implicó un cambio en su naturaleza jurídica, pasando a regirse por la Ley N.º 20.705 (Sociedad del Estado) y quedando bajo la órbita del Ministerio de Defensa. Este cambio marcó el fin de la DGFM histórica y el inicio de una nueva etapa para la entidad, con una estructura legal y operativa diferente, aunque manteniendo la misión de contribuir a la defensa y al desarrollo industrial del país.

Preguntas Frecuentes sobre Fabricaciones Militares

¿Cuál fue el propósito principal de Fabricaciones Militares al ser creada?
Fue concebida por Manuel Savio para ser un motor de la industria pesada argentina y proveer al país de bienes industriales y de defensa, especialmente cuando cesó su importación por la Segunda Guerra Mundial.

¿Qué tipos de productos fabricaba la DGFM?
Su producción fue muy variada a lo largo de su historia, incluyendo armas, acero, químicos, aviones a reacción (Pulqui I y II), radares (RPA), chalecos antibala, explosivos para minería, cohetes, vagones de ferrocarril, y una amplia gama de municiones de bajo y grueso calibre.

¿Se intentó privatizar Fabricaciones Militares?
Sí, la Ley 24.045 de 1991 declaró sujetas a privatización a las fábricas de Azul, Fray Luis Beltrán, Río Tercero y Villa María. Sin embargo, la Ley 27.141 de 2015 impidió que las fábricas militares fueran privatizadas por decreto, asegurando su carácter estatal para las cinco unidades productivas existentes en ese momento.

¿Cuántas fábricas militares operaban bajo la DGFM al final de su historia (antes de 2019)?
Según el texto, la DGFM operaba cinco unidades productivas en 2015, protegidas por ley contra la privatización por decreto. Sin embargo, en 2016 se menciona el cierre de la fábrica de Azul. El texto no proporciona un número exacto y definitivo para justo antes de la transformación en FMSE en 2019, pero describe la operación en múltiples sitios históricos como Fray Luis Beltrán, Río Tercero, Villa María, y la más reciente en San José de Jáchal, además de la cerrada en Azul y la histórica planta siderúrgica en Punta Argerich.

¿Qué sucedió con la fábrica de Azul?
La fábrica militar de Azul, que era una de las pocas en Sudamérica productora de TNT, fue cerrada durante el período de reducción entre 2016 y 2019.

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