27/07/2014
Pergamino, una ciudad con una génesis sin un acta fundacional precisa, emergió históricamente como un punto neurálgico de conexión en las rutas coloniales entre Buenos Aires, Córdoba, Tucumán y Cuyo. Su importancia como posta, conocida como La Dormida del Pergamino, sentó las bases para lo que se convertiría en una ciudad declarada como tal en 1895. A lo largo de los siglos, esta ubicación estratégica no solo facilitó el comercio y el tránsito, sino que también forjó un carácter productivo que se manifestaría en diversas formas de actividad económica, evolucionando desde los almacenes y talleres iniciales hasta complejos sectores industriales y agropecuarios.

La ciudad experimentó un notable crecimiento económico, especialmente visible hacia finales del siglo XIX, cuando ya contaba con una variedad de establecimientos comerciales y productivos como hoteles, almacenes, tiendas, carpinterías, panaderías, molinos y diversas manufacturas. Sin embargo, fue en la década de 1980 cuando Pergamino alcanzó un pico de desarrollo industrial, impulsado por fábricas de máquinas herramienta e indumentaria, que complementaban su histórica fortaleza en la producción agropecuaria, ubicada en una de las zonas más fértiles del mundo. Este período de auge generó empleo y prosperidad, cimentando la identidad de Pergamino como un polo productivo.
La bonanza industrial de los ochenta enfrentó un drástico revés en la década de 1990. Las políticas económicas de corte neoliberal impactaron severamente la competitividad de la industria y el agro locales. Grandes empresas, símbolos del crecimiento anterior como la fábrica de indumentaria Wrangler, que llegó a emplear a 600 personas, se vieron obligadas a cerrar o trasladar sus operaciones. La crisis económica de 2001 asestó un golpe adicional, dejando a la ciudad con altas tasas de desempleo y necesidades básicas insatisfechas para una porción significativa de su población. La ex planta industrial de Wrangler, abandonada, se convirtió en un sombrío recordatorio de tiempos pasados y, paradójicamente, en un refugio improvisado para algunos de los afectados por la crisis, evidenciando los profundos cambios sociales derivados de la transformación económica.
El panorama comenzó a cambiar con el advenimiento del siglo XXI. El boom del sector agropecuario, particularmente impulsado por el incremento en el valor de la soja, inyectó nueva vida a la economía regional. Pergamino experimentó una notable recuperación, con un aumento en la actividad comercial, la recaudación impositiva y el movimiento en sus calles. No obstante, este resurgimiento también trajo consigo desafíos, como el aumento de la migración interna y la aparición de bolsones de pobreza estructural, a pesar del crecimiento económico general. Barrios como el Hernández y edificios abandonados como la exfábrica de Wrangler se convirtieron en espacios que reflejaban estas nuevas realidades sociales.
Diversidad de Sectores Productivos
A pesar de las fluctuaciones históricas, Pergamino ha mantenido y desarrollado una matriz productiva diversa. Si bien el sector agropecuario es un pilar fundamental, la ciudad alberga una variedad de industrias y actividades que contribuyen a su economía y la posicionan como un centro relevante en la provincia de Buenos Aires. La presencia de un barrio identificado como "Parque Industrial" sugiere una concentración de estas actividades en áreas designadas, aunque la información específica sobre esta zona particular no se detalla en profundidad.
Confección
El sector de la confección ha sido históricamente importante. La ciudad cuenta con fabricantes que producen para más de ocho marcas líderes, tanto nacionales como internacionales, especializándose en telas livianas y pesadas. Esta actividad, aunque afectada por los vaivenes económicos, mantiene su presencia y capacidad productiva.
Plásticos
La industria del plástico representa un sector más reciente pero significativo. Se dedica a la fabricación de productos plásticos para la limpieza industrial, muchos de los cuales son exportados a mercados exigentes como Estados Unidos y Canadá. También se producen filmes de PVC de alta y baja densidad, aportando una cantidad considerable de empleos directos e indirectos a la economía local.
Maderas
El trabajo de la madera en Pergamino abarca desde la elaboración de muebles clásicos, de estilo y rústicos, que también encuentran mercados de exportación en Estados Unidos, Canadá y el Mercosur, hasta especializaciones más particulares. Existen fábricas dedicadas específicamente a la producción de futones. Un nicho particularmente notorio es el de la fabricación de ataúdes, con once fábricas operando en este rubro. Un dato de interés histórico es que el ataúd utilizado en el traslado de los restos del General Perón fue fabricado en Pergamino, destacando la calidad y especialización alcanzada en este sector.

Alimenticio
Aprovechando las ventajas comparativas naturales de la región, el sector alimenticio se enfoca en la elaboración de alimentos agroindustriales. Esto incluye la fabricación de quesos, especialmente mozarela, productos orgánicos a base de soja, helados y chacinados. Esta industria transforma la producción primaria del campo en productos de valor agregado.
Metalúrgica
La industria metalúrgica en Pergamino está íntimamente ligada al sector agropecuario, siendo un pilar en la provisión de maquinaria agrícola y equipos conexos. Talleres históricos como los Berini, que comenzaron en 1891 como herrería de obra, evolucionaron hasta convertirse en una empresa dedicada a la producción de silos y maquinaria agrícola. La ciudad fue pionera en el desarrollo tecnológico para el campo, presentando en 1976 una máquina sembradora de siembra directa, un hito revolucionario. Más recientemente, en 2004, se presentó el «Titanium», el primer tractor construido en la provincia de Buenos Aires. Además de la maquinaria agrícola, el sector incluye empresas que fabrican clasificadoras de semillas, chimangos, cintas, embolsadoras y caladores neumáticos. Un subrubro importante, aunque no directamente ligado al campo, es la construcción de tanques cisterna, con empresas de primer nivel como Fangio y Milei que abastecen una porción significativa del mercado de transporte de fluidos. La metalúrgica también se extiende a la provisión de infraestructura para riego, con una empresa de origen español instalada en 1999 que provee cañería de aluminio para riego por aspersión a diversos mercados internacionales, incluyendo el Mercosur, México, Estados Unidos y Canadá.
Biotecnología
Pergamino se ha consolidado como un centro relevante en el campo de la biotecnología, particularmente aquella orientada al mejoramiento del agro. La ciudad es sede de importantes empresas dedicadas al desarrollo de productos de alta tecnología biológica y genética. Nombres como Rizobacter, Monsanto y Pioneer tienen presencia en la localidad, destacando la capacidad de Pergamino para albergar investigación y desarrollo en un sector de vanguardia con proyección internacional.
Lácteos y Avícola
Beneficiándose de una cuenca lechera en expansión, Pergamino cuenta con una industria láctea en constante crecimiento, produciendo leche fluida, quesos blandos y duros. Complementando el sector ganadero, la producción avícola también es significativa, enfocada principalmente en el rubro de huevos, con una producción diaria cercana al millón de unidades.
Agropecuario
Como se mencionó, el sector agropecuario es la base de la economía pergaminense. Constituido por productores que operan en una de las zonas más fértiles del mundo, el partido cuenta con una capacidad de acopio de cereales superior a las 800.000 toneladas. La falta de industrias procesadoras a gran escala dentro del partido implica una operación logística compleja basada en el manejo de stock cero. La producción de semillas es otro componente clave, siendo Pergamino un centro de desarrollo y comercialización en este rubro.
Pergamino: Un Centro Productivo en Evolución
La historia económica de Pergamino es un relato de resiliencia y adaptación. Desde sus humildes orígenes como posta, pasando por un auge industrial, una profunda crisis y una notable recuperación impulsada por el sector agropecuario y la diversificación industrial, la ciudad ha demostrado una capacidad constante para reinventarse. Los variados sectores productivos presentes, desde la confección tradicional hasta la avanzada biotecnología y la robusta industria metalúrgica, conforman un entramado económico complejo que, a pesar de los desafíos sociales persistentes, posiciona a Pergamino como un eje productivo de importancia en el panorama provincial y nacional.
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