26/08/2012
En el corazón del Parque Industrial General Savio, en Mar del Plata, se alza una estructura imponente que ya redefine el paisaje productivo de la región. Se trata de la megaplanta de Lamb Weston, una de las principales productoras mundiales de productos de papa congelada. Esta instalación, que representa una inversión de 240 millones de dólares, no solo es la más grande dentro del predio industrial marplatense, sino que también está destinada a convertirse en un actor clave en el mercado internacional de alimentos.

La construcción de esta factoría, que se inició hace dos años, se encuentra en su recta final, registrando un avance del 90%. La expectativa es alta, ya que se prevé que comience a operar plenamente en el segundo semestre de 2025. Este hito marcará el inicio de una nueva era para la producción de papa en Argentina, con un enfoque claro en la exportación.

Construida sobre un extenso predio de 18 hectáreas, la planta cuenta con aproximadamente 40.000 metros cuadrados cubiertos, distribuidos en áreas altamente especializadas. Desde el momento en que los camiones descargan las papas recién cosechadas, provenientes de campos de la zona, hasta que el producto final es envasado y congelado, todo el proceso se desarrolla en un entorno de vanguardita. La tecnología utilizada proviene de Europa y Estados Unidos, garantizando un alto nivel de automatización y eficiencia en cada etapa de la cadena productiva.
El impacto de la llegada de Lamb Weston a Mar del Plata trasciende lo puramente industrial. En términos de empleo, la multinacional generará 255 puestos de trabajo directos y se estima que alrededor de 3.000 indirectos. El proceso de selección de personal ya ha concluido en gran medida, con más de 1.000 postulantes. Un grupo significativo de operarios ya ha recibido capacitación especializada, incluyendo un programa intensivo en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), preparándose para operar la compleja maquinaria y los procesos de la planta.
La capacidad de producción de la planta será notable. Una vez operativa en el segundo semestre de 2025, se proyecta que podrá procesar 300 toneladas diarias de producto. Esto se traduce en una producción anual estimada de 100.000 toneladas, lo que equivale a aproximadamente 3 millones de porciones de papas prefritas por día. Este volumen representa un incremento sustancial respecto a la producción actual de Lamb Weston en su planta de Munro, a la que esta nueva instalación en General Pueyrredon reemplazará, buscando aprovechar el potencial exportador del puerto local y la calidad de la papa de la zona.
El destino principal de esta vasta producción será el mercado internacional. Se espera que más del 80% de las papas prefritas congeladas, puré en escamas y fécula producidos en Mar del Plata se dirijan a la exportación. Brasil figura como el primer destino confirmado, pero también se están explorando activamente mercados en la costa este de Estados Unidos y en Europa. Para facilitar esta logística, la planta cuenta con una aduana propia en sus instalaciones traseras, con líneas de carga ya construidas para camiones y contenedores, lo que agilizará significativamente las operaciones de comercio exterior a través del Puerto de Mar del Plata.
La tecnología de punta se manifiesta en cada rincón de la fábrica. Desde los sistemas de descarga y selección de la materia prima hasta las máquinas que lavan, secan, cortan y prefritan las papas en diversas formas (bastón, rejilla, onduladas), todo está diseñado para optimizar la eficiencia y la calidad. La automatización es tal que, según explicaron desde la empresa, “desde que la papa se descarga del camión hasta que llega al restaurante, nadie la toca”. Este nivel de automatización permite que el ciclo completo, desde la materia prima hasta el producto congelado y envasado, se complete en apenas dos horas.
Un aspecto destacable del proceso productivo es el compromiso con la sostenibilidad y el aprovechamiento total de la materia prima. En la planta de Lamb Weston en el Parque Industrial General Savio, “nada se descarta”. La tierra que se separa de las papas, el almidón residual, la piel e incluso el agua utilizada en el proceso son reutilizados o se les da otra finalidad productiva, minimizando así el desperdicio.

Las instalaciones también incluyen áreas administrativas modernas, un amplio comedor y vestuarios para el personal, y una gigantesca área de almacenamiento refrigerado y congelado. Este “freezer” industrial, con más de 70 metros de largo por 60 metros de ancho, mantendrá la producción a -23°C gracias a potentes equipos instalados en el techo, asegurando la conservación óptima del producto antes de su distribución.
Voceros de la empresa han destacado la excelente recepción y el apoyo recibido en Mar del Plata, tanto por parte de los gobiernos locales como de los productores de papa de la región. La relación con los agricultores es fundamental, y desde Lamb Weston se busca que se sientan parte esencial de este proyecto, reconociendo la nobleza y la calidad de la papa local como base del éxito de la operación.
Mirando al futuro, el foco inicial de Lamb Weston estará en consolidar la calidad de la producción, fortalecer el vínculo con los productores y ajustar todos los procesos para alcanzar el máximo ritmo de funcionamiento. Sin embargo, con su infraestructura de vanguardia y una estrategia orientada a la exportación, la planta está llamada a convertirse en un referente regional en la industria de alimentos congelados.
Si bien la información proporcionada se centra en la operación industrial y la exportación de productos prefritos, surge la pregunta general sobre la rentabilidad del negocio de las fábricas de papas fritas. El mercado de snacks, y en particular el de las papas fritas, es un sector robusto y en crecimiento a nivel global. Según datos de la industria, el tamaño del mercado mundial de papas fritas fue valorado en 30.47 mil millones de dólares en 2021 y se proyecta que alcance los 34.94 mil millones para 2026, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 2.8%.
Una fábrica de papas fritas bien gestionada puede ser una empresa rentable. Los márgenes de beneficio promedio en esta industria suelen oscilar entre el 10% y el 20%. Sin embargo, la rentabilidad depende de varios factores críticos, como los costos de producción (siendo la materia prima, la papa, un componente principal y variable), la eficiencia operativa, la gestión de riesgos financieros, las estrategias de precios, los canales de distribución y la intensidad de la competencia en el mercado.
El tiempo que tarda una fábrica de papas fritas en alcanzar la rentabilidad puede variar considerablemente. Basado en datos recientes de la industria (2022 en adelante), este período suele situarse entre 1 y 3 años. Esto requiere una planificación financiera sólida, control de costos y una estrategia de ingresos bien definida. Los ingresos anuales típicos para una fábrica de papas fritas pueden oscilar entre $500.000 y $1.500.000, dependiendo de la escala de la operación y el alcance del mercado, aunque plantas de la magnitud de Lamb Weston en Mar del Plata manejarían cifras exponencialmente mayores, dado su enfoque en la producción a gran escala para exportación.
Las principales fuentes de ingresos para una fábrica de papas fritas a escala industrial como la de Lamb Weston provienen principalmente de la venta mayorista de sus productos a clientes B2B (empresas, cadenas de restaurantes, distribuidores) tanto en el mercado local (aunque la mayoría es para exportar) como, fundamentalmente, en el mercado internacional. La diversificación de productos (diferentes cortes, puré, fécula) y la expansión a nuevos mercados geográficos son estrategias clave para aumentar los ingresos y mejorar la rentabilidad en este sector.

Operar una fábrica de papas fritas no está exento de riesgos financieros. Los más significativos incluyen la volatilidad de los precios de las materias primas debido a factores climáticos o de oferta/demanda, los costos de producción (mano de obra, energía, mantenimiento), la intensa competencia en el mercado de snacks que puede presionar los precios, los cambios en las preferencias del consumidor y la necesidad de cumplir estrictamente con las regulaciones de seguridad alimentaria. Una gestión eficiente de estos riesgos es fundamental para la sostenibilidad del negocio.
Estrategias para mejorar la rentabilidad en la industria incluyen invertir en tecnología para optimizar la producción y reducir costos, diversificar las fuentes de ingresos explorando nuevos mercados o líneas de productos, implementar un control de costos riguroso, y mantenerse al tanto de las tendencias del mercado para innovar y adaptar la oferta. Para una planta como la de Lamb Weston, la eficiencia logística y la optimización de la cadena de suministro global son también cruciales para la rentabilidad.
En resumen, la megaplanta de Lamb Weston en el Parque Industrial General Savio de Mar del Plata es un proyecto de enorme envergadura. Con una inversión millonaria, tecnología de punta y un fuerte compromiso con la exportación, está preparada para desempeñar un papel protagónico en la industria global de la papa, impulsando al mismo tiempo el desarrollo económico y la generación de empleo en la región a partir del segundo semestre de 2025.
Preguntas Frecuentes sobre la planta de Lamb Weston en Mar del Plata
¿Cómo se llama la fábrica de papas fritas en Mar del Plata?
La fábrica se llama Lamb Weston.
¿Cuándo abre Lamb Weston en Mar del Plata?
Se espera que comience a funcionar en el segundo semestre de 2025.
¿Dónde se ubica la planta de Lamb Weston en Mar del Plata?
Está ubicada en el Parque Industrial General Savio.

¿Qué productos elaborará la planta de Lamb Weston?
Producirá papas prefritas congeladas (distintos cortes), puré en escamas y fécula.
¿Cuántos empleos generará la planta de Lamb Weston?
Se estiman 255 empleos directos y alrededor de 3.000 indirectos.
¿La producción de la planta de Lamb Weston en Mar del Plata es para el mercado interno o externo?
Más del 80% de su producción estará destinada a la exportación.
¿Cuál fue la inversión en la planta de Lamb Weston?
La inversión total fue de 240 millones de dólares.
¿Qué tan rentable es el negocio de fábricas de papas fritas en general?
Puede ser muy rentable, con márgenes de beneficio promedio entre el 10% y 20%, aunque depende de muchos factores como costos y eficiencia.
¿Cuánto tiempo tarda una fábrica de papas fritas en ser rentable?
Típicamente, puede llevar entre 1 y 3 años alcanzar la rentabilidad, basándose en datos recientes de la industria.
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