04/03/2023
La historia de Cinco Saltos, una localidad en el corazón del Alto Valle rionegrino, está marcada por la dicotomía entre el progreso prometido y las cicatrices dejadas por la actividad industrial. Durante décadas, la empresa Industrias Patagónicas S.A. (INDUPA) representó la modernización y el desarrollo para la región, transformando un paraje agrícola en un polo químico. Sin embargo, el costo ambiental y sanitario de esta transformación fue inmenso, dejando un legado tóxico que aún hoy define la identidad y la lucha de sus habitantes.

- De Colonia Agrícola a Centro Industrial: El Origen de Cinco Saltos y la Llegada de INDUPA
- INDUPA: La Fábrica del Progreso y Sus Peligros Ocultos
- El Cementerio Químico: El Legado Tóxico de INDUPA
- La Memoria Colectiva Como Motor de Resistencia
- Cinco Saltos: Primer Municipio Libre de Fracking en América Latina
- La Lucha Continúa: Basureros Petroleros a Cielo Abierto
- Cinco Saltos: Un Pueblo Resiliente con Profundas Raíces
- Preguntas Frecuentes sobre INDUPA y Cinco Saltos
- Comparativa de Amenazas Ambientales en Cinco Saltos
De Colonia Agrícola a Centro Industrial: El Origen de Cinco Saltos y la Llegada de INDUPA
Antes de ser conocida como Cinco Saltos, la zona era un paraje llamado Colonia “La Picassa”. Su desarrollo inicial a principios del siglo XX estuvo intrínsecamente ligado al avance de la infraestructura de riego y las líneas férreas. La construcción de canales de irrigación, como el que da nombre a la ciudad por sus 'saltos' o desniveles, transformó tierras áridas en productivas, atrayendo a colonos y emprendedores. Este período estuvo precedido por el avance del Estado sobre el territorio indígena, un proceso caracterizado por algunos como genocidio constituyente, que incorporó estas tierras al sistema capitalista global, con una fuerte dependencia de los centros administrativos y mercados externos.

Es en este contexto de crecimiento y consolidación del Alto Valle como polo productivo que, a mediados del siglo XX, llega a Cinco Saltos Industrias Patagónicas S.A. (INDUPA). La empresa se instaló con la promesa de traer desarrollo industrial y empleo, enfocándose en la producción de fertilizantes químicos destinados al sector agropecuario en crecimiento. Su presencia rápidamente se convirtió en sinónimo de progreso para la ciudad, atrayendo población y modificando la estructura económica local.
INDUPA: La Fábrica del Progreso y Sus Peligros Ocultos
Durante más de 50 años, INDUPA operó en Cinco Saltos, produciendo una amplia gama de sustancias químicas. La lista de productos incluía cloro, hidróxido de sodio, ácido clorhídrico, cloruro de calcio, hipoclorito de sodio, cloruro de hidrógeno, acetileno, tricloroetileno, cloruro de vinilo monómero y policloruro de vinilo (PVC). Además, se elaboró en la planta el peligroso plaguicida hexaclorociclohexano, conocido comercialmente como “666”, hasta que su uso fue prohibido debido a sus graves efectos sobre la salud.
La producción de estas sustancias requería el manejo de insumos y materias primas altamente tóxicas, como ácido sulfúrico, mercurio, carburo de calcio, reactivos de polimerización y carbón. A pesar de las promesas de prosperidad, la gestión ambiental y de seguridad dentro de la planta fue, según relatos y evidencia posterior, deficiente y negligente. Las consecuencias de esta desidia no tardarían en manifestarse.
El Cementerio Químico: El Legado Tóxico de INDUPA
Cuando INDUPA cesó sus operaciones, dejó tras de sí una herencia devastadora: un vasto territorio contaminado de 53 hectáreas. Este sitio se convirtió en lo que los habitantes de Cinco Saltos denominan un verdadero "cementerio químico". Las cifras son alarmantes y dan cuenta de la magnitud del problema:
- 176 toneladas de tierra contaminada con mercurio.
- 208 toneladas de grafito de celdas.
- 232 toneladas de carbón catalítico.
- 80 toneladas de grafito de pilas.
Pero quizás el dato más impactante es la cantidad de mercurio puro extraído del suelo donde funcionó la planta de electrólisis: más de 10 toneladas. Este metal pesado es extremadamente tóxico y persistente en el ambiente, representando un riesgo constante para la salud humana y los ecosistemas.
La irresponsabilidad no se limitó a los depósitos dentro del predio de la fábrica. Incidentes como el ocurrido en 2006, cuando vecinos interceptaron un camión que transportaba ilegalmente 200 toneladas de carbono activado contaminado con mercurio hacia una zona de bardas sin medidas de seguridad, evidenciaron la falta de control y el desinterés por parte de la empresa y, en ocasiones, del Estado.
Como resultado directo de esta historia, Cinco Saltos alberga hoy el basurero de mercurio más grande de Argentina. Este hecho no solo es un problema ambiental y de salud pública, sino que también se ha grabado en la memoria colectiva de la comunidad, influyendo profundamente en su percepción del desarrollo y la industria.
La Memoria Colectiva Como Motor de Resistencia
El doloroso aprendizaje dejado por la experiencia con INDUPA ha forjado un ADN particular en las nuevas generaciones de Cinco Saltos: la convicción de que el progreso económico no puede ni debe estar por encima de la salud de la población y la protección del ambiente. Esta memoria colectiva se convirtió en la base para una resistencia activa frente a nuevas amenazas extractivas que surgieron en la región.
La historia de la lucha contra el fracking en Cinco Saltos es un claro ejemplo de ello. Impulsada por figuras como José “Pincho” Chandía, un ex trabajador de INDUPA y concejal, la comunidad encontró en el precedente de la contaminación industrial la fuerza necesaria para oponerse a una nueva técnica extractiva percibida como peligrosa.
Cinco Saltos: Primer Municipio Libre de Fracking en América Latina
La ordenanza que prohibió el fracking en el ejido municipal de Cinco Saltos, sancionada en 2012, fue un hito histórico. Convirtió a la ciudad en el primer municipio de América Latina en adoptar una medida de este tipo. La iniciativa de Chandía, motivada en parte por lecturas sobre los peligros de las nuevas técnicas de extracción de hidrocarburos, encontró un terreno fértil en una comunidad ya sensibilizada por el pasado de INDUPA.

El proceso para lograr la prohibición no fue sencillo. Contó con la participación activa de organizaciones como Tierra Madre y la comunidad en general, que se movilizó y participó en debates y proyecciones informativas. A pesar de la oposición y las presiones políticas, incluyendo intentos de veto, la ordenanza logró mantenerse firme, demostrando la determinación de los habitantes.
Este logro en Cinco Saltos sirvió de inspiración y precedente para numerosos municipios en Argentina y otros países del continente que adoptaron ordenanzas similares, creando una red de resistencia local contra el fracking.
La Lucha Continúa: Basureros Petroleros a Cielo Abierto
La resistencia ambiental en Cinco Saltos no se detuvo con el fracking. En 2013, la propuesta de instalar un emprendimiento para tratar residuos petroleros mediante la técnica de 'landfarming' cerca del Lago Pellegrini desató una nueva ola de movilización. La empresa Greencor S.A. buscaba establecerse en una zona sensible, cercana a fuentes de agua y áreas productivas y recreativas.
Las asambleas populares se multiplicaron, rechazando categóricamente la instalación de lo que consideraban un "basurero petrolero" encubierto. A pesar de que la empresa y la Secretaría de Medio Ambiente provincial argumentaban la seguridad de la técnica y buscaron evitar la audiencia pública obligatoria, la presión popular logró frenar el proyecto. La movilización, que llegó a reunir a cientos de personas, incluyó asambleas masivas, festivales y caravanas.
Sin embargo, la problemática de los residuos petroleros persiste. En 2014, se detectaron camiones que transportaban lodos contaminados de forma ilegal, recordando el incidente de 2006 con los desechos de INDUPA. Actualmente, aproximadamente 30.000 metros cúbicos de lodos empretrolados permanecen varados a cielo abierto en el predio donde se pretendía instalar la planta, sin haber recibido remediación alguna. La comunidad continúa exigiendo su retiro y la limpieza del sitio.
Cinco Saltos: Un Pueblo Resiliente con Profundas Raíces
Más allá de su compleja historia industrial y ambiental, Cinco Saltos es una ciudad con una rica identidad. Ubicada estratégicamente en el Alto Valle, su economía sigue ligada a la fruticultura, potenciada por el sistema de riego que nace en el cercano Dique Ingeniero Ballester. Los "saltos" del canal principal de riego son un rasgo distintivo del paisaje urbano y el origen de su nombre actual.
La ciudad también es conocida por su Lago Pellegrini, un embalse que se ha convertido en un importante centro recreativo y turístico, especialmente durante el verano. Allí se celebra la Fiesta Provincial del Agua, un evento que resalta la importancia de este recurso vital para la región.
Además, Cinco Saltos posee un folklore y una memoria colectiva particular, que incluye leyendas como la del Bajo Negro o Bajo de las Ánimas, un lugar asociado a historias de conflictos pasados y prácticas esotéricas. Si bien estas creencias populares pueden parecer ajenas al tema industrial, forman parte del entramado cultural de un pueblo cuya identidad se construye también a partir de relatos, mitos y la interacción con su entorno, incluyendo el legado de su pasado industrial.
La historia de INDUPA y sus consecuencias, lejos de ser un capítulo cerrado, se ha convertido en un motor de conciencia y acción. La memoria colectiva de la contaminación ha fortalecido la resistencia local frente a nuevas amenazas extractivas, posicionando a Cinco Saltos como un ejemplo de lucha ambiental en Argentina y América Latina. Es la historia de un pueblo que, marcado por un pasado tóxico, mira hacia el futuro defendiendo su derecho a un ambiente sano.

Preguntas Frecuentes sobre INDUPA y Cinco Saltos
Aquí respondemos algunas preguntas comunes sobre la historia de INDUPA en Cinco Saltos:
¿Qué era INDUPA?
INDUPA (Industrias Patagónicas S.A.) fue una empresa química que operó en Cinco Saltos, Río Negro, desde mediados del siglo XX. Se dedicaba a la producción de fertilizantes y diversas sustancias químicas como cloro, PVC y un plaguicida llamado "666".
¿Qué tipo de contaminación dejó INDUPA en Cinco Saltos?
La empresa dejó un extenso predio de 53 hectáreas contaminado con diversas sustancias tóxicas, principalmente mercurio, grafito y carbón. Se estima que quedaron depositadas cientos de toneladas de tierra y materiales contaminados con mercurio, y se extrajeron más de 10 toneladas de mercurio puro del suelo de la planta.
¿Por qué se dice que Cinco Saltos tiene el basurero de mercurio más grande del país?
Debido a la gran cantidad de mercurio y materiales contaminados con este metal pesado que quedaron en el predio de la ex fábrica INDUPA y en depósitos ilegales, la ciudad alberga la mayor concentración de desechos de mercurio conocida en Argentina.
¿Cómo influyó la historia de INDUPA en la lucha contra el fracking en Cinco Saltos?
La experiencia de la contaminación dejada por INDUPA generó una fuerte conciencia ambiental y sanitaria en la comunidad de Cinco Saltos. Esta memoria colectiva de los efectos negativos de la industria sirvió como base y motivación para la resistencia y la prohibición del fracking en el municipio en 2012.
¿Quién fue José “Pincho” Chandía en este contexto?
José “Pincho” Chandía fue un ex trabajador de INDUPA, concejal de Cinco Saltos y una figura clave en la promoción de la ordenanza que prohibió el fracking en la ciudad. Su experiencia personal y su activismo fueron fundamentales para impulsar esta medida.
¿Qué otros problemas ambientales ha enfrentado Cinco Saltos?
Además del legado de INDUPA y el fracking, Cinco Saltos ha enfrentado intentos de instalación de basureros para residuos petroleros. La comunidad se ha movilizado para detener estos proyectos, aunque aún quedan miles de metros cúbicos de lodos petroleros sin tratar en la zona.
¿Qué es el Bajo Negro?
El Bajo Negro es un lugar en Cinco Saltos asociado a leyendas locales, historias de conflictos pasados y creencias populares relacionadas con prácticas esotéricas y espirituales. Aunque no directamente ligado a la actividad industrial, forma parte del contexto cultural y de las narrativas que construyen la identidad de la localidad.
Comparativa de Amenazas Ambientales en Cinco Saltos
| Amenaza | Periodo Principal | Sustancias Clave | Resultado/Situación Actual | Impacto Comunitario |
|---|---|---|---|---|
| Contaminación INDUPA | Mediados S. XX - Cierre | Mercurio, químicos varios | Gran basurero químico, riesgo persistente | Memoria colectiva fuerte, base para activismo |
| Fracking | Intentos década 2010 | Agua, químicos, arena (en el proceso) | Prohibición municipal (2012) | Ejemplo a nivel regional y continental |
| Basureros Petroleros | Intentos década 2010 | Hidrocarburos, lodos | Proyecto frenado, residuos sin tratar | Alta movilización y resistencia |
La historia de Cinco Saltos es un testimonio de cómo el pasado industrial puede moldear el presente y el futuro de una comunidad. El legado de INDUPA, marcado por la contaminación y el riesgo ambiental, lejos de ser una carga inmovilizadora, se ha transformado en un motor de conciencia y resistencia. La memoria colectiva de aquellos años ha fortalecido a los habitantes en su lucha por un ambiente sano y un desarrollo que priorice la vida por encima del beneficio económico inmediato. Cinco Saltos no es solo la ciudad de los "cinco saltos" del canal, sino también la ciudad de las cinco décadas de industria y la resistencia que nació de ellas.
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