¿Cómo se clasifican los sectores industriales?

Clasificación de Sectores Industriales

17/01/2009

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Para comprender a fondo el funcionamiento de la economía moderna, es esencial conocer el concepto de industria. Una industria se define como el lugar o el conjunto de actividades donde, mediante el uso coordinado de equipos, máquinas y recursos humanos, se llevan a cabo procesos de transformación de materias primas en productos elaborados. Esta actividad económica, fundamental en el desarrollo global, tuvo sus orígenes a finales del siglo XVIII y principios del XIX en Inglaterra, marcando el inicio de una era de producción a gran escala que cambiaría el mundo para siempre.

¿Qué es la categorización industrial?
Consiste en clasificar las industrias en una de las tres categorías establecidas por ley sobre la base del cálculo del Nivel de Complejidad Ambiental el cual se obtiene a través de una fórmula polinómica.

En esencia, una industria es el motor que convierte los recursos naturales o semielaborados en los bienes tangibles que forman parte de nuestra vida cotidiana. Desde los alimentos que consumimos hasta la ropa que vestimos, pasando por los vehículos que nos transportan o los dispositivos tecnológicos que utilizamos, todos son el resultado de complejos procesos industriales. En las fábricas, la sinergia entre profesionales cualificados y maquinaria especializada permite la producción eficiente de una vasta diversidad de artículos.

La actividad industrial no es solo un proceso de fabricación; es un pilar económico indispensable para cualquier nación. Su relevancia radica no solo en la creación de productos, sino también en su capacidad para generar empleo a gran escala, impulsar el comercio y realizar transacciones que tienen un impacto directo y significativo en el Producto Interno Bruto (PIB) de un país. Es un sector que impulsa otros, creando una cadena de valor que beneficia a toda la sociedad.

Si te interesa profundizar en este fascinante mundo, entender los principales tipos de industrias y descubrir cómo la tecnología está redefiniendo este sector, te invitamos a seguir leyendo. A continuación, exploraremos estos temas y otros aspectos cruciales del ámbito industrial.

Índice de Contenido

¿Qué es la Industria en Profundidad?

Como mencionamos, la industria es una actividad económica trascendental cuyo surgimiento está íntimamente ligado a la Primera Revolución Industrial, un período de profundos cambios que tuvo lugar entre los siglos XVIII y XIX, con Inglaterra como epicentro. Una característica distintiva de la industria, desde sus inicios, ha sido la integración de la fuerza humana, la maquinaria y diversas formas de energía para llevar a cabo sus operaciones productivas.

Este sector abarca un amplio espectro de actividades, todas orientadas a la producción. Su función primordial es tomar materias primas y transformarlas en bienes que posean valor comercial, es decir, que puedan ser vendidos y distribuidos. Por ello, en general, se considera fundamental para el desarrollo del país. Después de todo, es responsable de todo lo que consumimos y utilizamos.

Las cifras económicas globales corroboran esta importancia. Por ejemplo, la industria representa aproximadamente el 20,1% del PIB total de México, un impresionante 31% en Chile y un significativo 11,52% en Colombia, demostrando su peso específico en las economías regionales.

La Evolución Histórica de la Industria

Para apreciar la industria en su estado actual, es crucial comprender su trayectoria histórica. Podemos identificar tres etapas principales que marcan la evolución de los sistemas de producción, además de los conceptos más recientes que definen la era actual:

EtapaPeriodo AproximadoCaracterística Principal
ArtesaníaHasta el siglo XVIIProducción individual por el artesano; control total del proceso; baja escala y producción localizada.
ManufacturaSiglos XVII - XVIIIDivisión del trabajo; especialización en partes del proceso; aún predominio manual pero con organización en talleres; mayor escala que la artesanía.
Fabricación de MáquinasSiglo XVIII en adelante (Revolución Industrial)Uso intensivo de máquinas y nuevas energías (vapor, etc.); producción a gran escala en fábricas; mayor especialización laboral y nacimiento de la producción en serie.

A partir de la Revolución Industrial, la dependencia de la maquinaria y la tecnología en el sector industrial no hizo más que crecer. La tecnología continuó su desarrollo, asumiendo tareas que antes requerían esfuerzo manual y permitiendo procesos más rápidos, precisos y estandarizados.

Este avance tecnológico y organizacional dio paso a la Segunda y Tercera Revolución Industrial, periodos marcados por la producción en masa, el desarrollo de nuevas energías (electricidad, petróleo), la automatización creciente mediante electrónica e informática y el auge de las multinacionales en el contexto de la globalización y las telecomunicaciones.

La evolución, sin embargo, no se detiene. Hoy en día, nos encontramos inmersos en lo que se denomina la Cuarta Revolución Industrial, que da origen al concepto de Industria 4.0. Esta se caracteriza por la fusión de tres elementos clave en la línea de producción: el progreso tecnológico acelerado, la digitalización masiva de procesos y la constante innovación, creando sistemas ciberfísicos que conectan el mundo físico y digital en tiempo real.

Mirando hacia el futuro, la idea de Industria 5.0 emerge como una nueva frontera, prometiendo ser cada vez más relevante. Este concepto busca complementar los avances de la tecnología con la revalorización y la integración de la creatividad, la inteligencia y el bienestar humano en los procesos productivos, buscando un enfoque más centrado en las personas, la sostenibilidad y la resiliencia de los sistemas industriales.

¿Por Qué es Importante la Industria para la Economía?

La importancia de la industria en la estructura económica y social de un país es innegable y multifacética. Cuando una nación logra un alto grado de industrialización, su economía tiende a ser más robusta, diversificada y equilibrada. Esto se debe a una relación directa y virtuosa: una mayor inversión y desarrollo en el sector industrial se traduce en un aumento significativo de la producción de bienes y servicios.

Este incremento en la producción, a su vez, genera una mayor demanda de mano de obra, creando más oportunidades de empleo para la población. La generación de empleo no solo reduce el desempleo, sino que también mejora la calidad de vida de los ciudadanos al aumentar sus ingresos disponibles. Un mayor ingreso per cápita en la población fomenta el consumo interno de bienes y servicios, lo que a su vez estimula la demanda de productos industriales y reinicia el ciclo productivo, creando un círculo virtuoso de crecimiento económico. Es lo que podríamos describir metafóricamente como una "bola de nieve" con efectos positivos que impulsa directamente el desarrollo socioeconómico del país.

Además de dinamizar el mercado interno, una producción nacional elevada y eficiente permite a un país satisfacer una mayor proporción de sus propias necesidades de consumo, reduciendo así la dependencia de las importaciones de bienes manufacturados. Al mismo tiempo, cuando la industria produce bienes de alta calidad y a precios competitivos, se generan excedentes que pueden ser exportados a otros mercados internacionales. El aumento de las exportaciones no solo fortalece la balanza comercial del país, sino que también genera divisas (moneda extranjera) que son esenciales para la estabilidad económica y la capacidad de importar bienes y tecnología necesarios para el desarrollo futuro.

En resumen, los principales beneficios y ventajas que aporta este segmento económico fundamental a una nación son:

  • Generación de empleo: Creando puestos de trabajo estables y mejorando el bienestar y los ingresos de la población.
  • Crecimiento económico: Contribuyendo de manera significativa al Producto Interno Bruto (PIB) y la prosperidad general del país.
  • Aumento del consumo interno: Dinamizando el mercado nacional al poner productos al alcance de una población con mayor poder adquisitivo.
  • Desarrollo tecnológico: Fomentando la investigación, el desarrollo y la adopción de nuevas herramientas, procesos y conocimientos, impulsando la innovación en toda la economía.
  • Independencia económica: Reduciendo la dependencia de otros países para la provisión de bienes esenciales.
  • Diversificación económica: Creando un sector robusto que complementa y apoya a otros sectores como la agricultura o los servicios.

¿Cómo se Clasifican las Industrias? Entendiendo los Tipos Principales

La clasificación de las industrias es una herramienta esencial para organizar, analizar y comprender la vasta y compleja red de actividades productivas que existen. Generalmente, se utilizan diferentes criterios para agrupar las empresas industriales, permitiendo entender su función dentro de la cadena de valor y su impacto en la economía. La clasificación más fundamental y ampliamente utilizada se basa en el propósito o el destino final de los bienes que producen.

Clasificación Principal por Propósito del Producto

Esta es la división más lógica y sigue el flujo de los materiales desde su origen hasta el consumidor final. Se divide en tres categorías principales:

Tipo de IndustriaDescripciónFunción en la Cadena ProductivaEjemplos Comunes
Industria de Producción (o de Bienes Básicos)Comprenden las actividades dedicadas a la extracción, procesamiento primario o producción inicial de materias primas y recursos fundamentales. Estos productos rara vez son consumidos directamente por el público, sino que sirven como insumos esenciales para otras industrias. Suelen requerir grandes inversiones de capital y a menudo se localizan cerca de los yacimientos o fuentes de materia prima.Provee los materiales brutos y semiprocesados que son la base de toda la producción industrial posterior.Siderurgia y metalurgia básica (producción de acero, aluminio), minería (extracción de minerales), industria petrolera (extracción y refinación primaria de petróleo y gas), industria cementera, industria maderera y papelera básica.
Industria de Bienes de Capital (o Intermedia)Estas industrias se especializan en la fabricación de bienes que no están destinados al consumo final, sino que son utilizados por otras empresas e industrias para llevar a cabo sus propios procesos productivos. Esto incluye una amplia gama de maquinaria, equipos, herramientas, componentes y productos semielaborados que se integran en la manufactura de otros bienes. Suelen ser industrias que requieren alta tecnología y mano de obra especializada.Equipa, mantiene y habilita a otras industrias (tanto de bienes de capital como de bienes de consumo) para que puedan producir eficientemente.Fabricantes de maquinaria industrial (tornos, fresadoras, robots), productores de componentes automotrices (motores, transmisiones) que se venden a fábricas de coches, fabricantes de equipos para la industria alimentaria, industria química pesada (produciendo plásticos, fertilizantes, químicos industriales).
Industria de Bienes de ConsumoEsta es la categoría más extensa y diversa, y la que tiene una interacción más directa y visible con el público en general. Estas industrias toman las materias primas o los productos intermedios (fabricados por las industrias de bienes básicos y de capital, respectivamente) y los transforman en productos finales que están listos para ser comprados y utilizados directamente por los consumidores para satisfacer sus necesidades y deseos. La proximidad a los mercados de consumo es a menudo un factor importante en su localización.Satisface directamente las necesidades y demandas del mercado de consumo final.Industria alimentaria (pan, lácteos, conservas), industria textil y de la confección (ropa, tejidos), industria del calzado, industria automotriz (ensamblaje final y venta de vehículos), industria electrónica de consumo (teléfonos, televisores), industria farmacéutica (medicamentos), industria de bebidas.

Dentro de la vasta categoría de la Industria de Bienes de Consumo, se realiza una subclasificación adicional muy útil, basada en la durabilidad estimada de los productos que fabrican, lo que influye en los patrones de compra y el comportamiento del mercado:

  • Industrias de Bienes de Consumo Duraderos: Se especializan en la producción de bienes que están diseñados para tener una vida útil prolongada, generalmente de varios años, y que no se agotan con un solo uso o en un corto período de tiempo. Su adquisición suele representar una inversión significativa para el consumidor. Ejemplos típicos incluyen electrodomésticos mayores (refrigeradores, lavadoras, hornos), automóviles, muebles de alta calidad, equipos electrónicos de larga duración (computadoras de escritorio, sistemas de sonido).
  • Industrias de Bienes de Consumo Semi-duraderos: Producen artículos cuya vida útil es limitada, mayor que la de los no duraderos pero menor que la de los duraderos. Necesitan ser reemplazados periódicamente debido al desgaste o al cambio de modas/tecnología, pero no con la frecuencia de los bienes de consumo diario. Representan un punto intermedio en cuanto a durabilidad y costo. Ejemplos característicos son la ropa (excepto la de alta costura o especializada), el calzado, neumáticos, algunos artículos de decoración, juguetes, baterías recargables.
  • Industrias de Bienes de Consumo No Duraderos: Se dedican a la fabricación de bienes que se consumen rápidamente, ya sea en uno o pocos usos, o que tienen una vida útil muy corta debido a su naturaleza perecedera o a su uso constante. Estos productos son a menudo considerados esenciales para la vida diaria y su compra es recurrente y frecuente. Ejemplos claros son los alimentos (frescos, envasados, procesados), las bebidas, las medicinas, los productos de limpieza del hogar, productos de cuidado personal (jabón, champú), periódicos y revistas.

Esta subclasificación detallada es importante para entender los patrones de consumo, las estrategias de marketing y la dinámica de mercados específicos dentro del amplio sector de bienes de consumo.

¿Cómo calcular la Nca?
NCA (Inicial) = Ru + ER + Ri + Di + Lo Se determina a partir de la Clasificación Internacional Industrial Uniforme (C.I.I.U.

Clasificación Adicional por Tipo de Actividad y Sector Específico

Más allá del propósito del producto final, las industrias también pueden agruparse considerando la naturaleza fundamental del proceso productivo que realizan o el sector económico particular en el que concentran sus operaciones y al que sirven:

Clasificación por Tipo de Actividad Principal

  • Industria Extractiva: Esta categoría fundamental se sitúa al inicio de muchas cadenas productivas. Su función principal es la extracción directa de recursos naturales de su estado original en la naturaleza, ya sea de la tierra, el subsuelo, el agua o el aire. Estos recursos son la materia prima para muchas otras industrias. Ejemplos: minería (extracción de minerales metálicos y no metálicos, carbón), extracción de petróleo y gas natural, explotación forestal (obtención de madera), pesca a gran escala comercial.
  • Industria de la Transformación: Este es el grupo más amplio y diverso, y el que más se ajusta a la concepción tradicional de "fábrica". Son aquellas industrias que toman las materias primas obtenidas por la industria extractiva o los productos intermedios fabricados por otras industrias, y los someten a procesos de modificación física, química, biológica o mecánica para cambiar su forma, composición o propiedades y crear productos nuevos con mayor valor añadido. Ejemplos: fabricación de automóviles, producción textil, procesamiento y envasado de alimentos, industria química (farmacéutica, petroquímica, plásticos), metalurgia (transformación de metales), fabricación de maquinaria y equipos, industria electrónica, fabricación de muebles.

Clasificación por Sector de Actuación Específico

Esta clasificación agrupa las industrias según el ámbito económico o de mercado particular al que dirigen su producción y servicios. Refleja la especialización y la interconexión de la actividad industrial en la economía moderna. Algunos ejemplos de sectores de actuación comunes, cada uno con sus propias subcategorías, incluyen:

  • Sector Energético: Producción, generación, transmisión y distribución de diversas formas de energía (electricidad a partir de fuentes térmicas, hidráulicas, nucleares, renovables; refinación y distribución de combustibles fósiles).
  • Sector Alimentario y de Bebidas: Procesamiento, conservación, envasado y producción a gran escala de alimentos y bebidas para consumo humano y animal.
  • Sector de Construcción Civil: Fabricación de materiales de construcción (cemento, hormigón, ladrillos, tejas, prefabricados, estructuras metálicas), así como la propia actividad constructora (aunque a menudo se considera un sector aparte, está íntimamente ligado a la industria de materiales).
  • Sector Armamentístico y de Defensa: Diseño, desarrollo y fabricación de armamento, municiones, vehículos militares, sistemas de defensa y equipos relacionados.
  • Sector Informático y Electrónico: Fabricación de hardware (computadoras, servidores, dispositivos móviles, componentes electrónicos como semiconductores, circuitos integrados), así como equipos de telecomunicaciones.
  • Otros sectores importantes incluyen el farmacéutico y biotecnológico, automotriz, aeroespacial, químico, textil y de la moda, del plástico y caucho, de la madera y el papel, entre muchos otros.

Estas distintas formas de clasificar las industrias nos proporcionan un panorama más completo y detallado de la compleja red de actividades productivas que sustentan la economía global, permitiendo analizar tendencias, especializaciones y relaciones entre diferentes ramas industriales.

El Papel Crucial de la Tecnología en el Avance del Sector Industrial Moderno

La tecnología no es solo una herramienta auxiliar en la industria; es un motor de progreso, un habilitador de nuevas capacidades y un factor esencial para mantener la competitividad en el sector industrial moderno. Su integración estratégica en todos los niveles de operación permite una mejora continua en la eficiencia, la calidad, la estandarización de los procesos productivos y una mayor flexibilidad y agilidad para adaptarse a las demandas cambiantes y a menudo volátiles del mercado global.

Un informe relevante del Mckinsey Global Institute puso de manifiesto el enorme potencial de la tecnología en la reconfiguración del trabajo al señalar que aproximadamente el 49% de las actividades que actualmente realizan los seres humanos en el ámbito laboral podrían ser susceptibles de ser objeto de automatización. Esta cifra subraya la magnitud del cambio que estamos viviendo y la profunda influencia de la tecnología en la redefinición de los puestos de trabajo y las operaciones industriales a gran escala.

Ante la creciente adopción de la automatización y los sistemas inteligentes, surge la pregunta natural y frecuente sobre el futuro del empleo humano en la industria. Sin embargo, la perspectiva más común y optimista es que la tecnología no necesariamente lleva a despidos masivos, sino a una reorientación y elevación de las funciones laborales. En lugar de que los trabajadores realicen tareas manuales, repetitivas, predecibles o físicamente exigentes, las máquinas y los sistemas automatizados pueden encargarse de ellas. Esto libera a los profesionales para asumir roles más estratégicos, que impliquen la supervisión y gestión de sistemas complejos, el análisis de grandes volúmenes de datos (Big Data), la resolución de problemas complejos, la toma de decisiones críticas, la creatividad, la innovación y la interacción humana especializada.

Esta transición hacia roles más sofisticados y de mayor valor añadido, por supuesto, exige una inversión significativa por parte de las empresas en la capacitación y el desarrollo continuo de nuevas habilidades en la fuerza laboral, preparando a los profesionales para interactuar, gestionar y colaborar eficazmente con tecnologías avanzadas y sistemas inteligentes.

Por lo tanto, podemos afirmar categóricamente que la tecnología es un potente catalizador de la productividad en las industrias. No solo acelera los procesos de producción, sino que también los hace más precisos, consistentes, escalables y, en última instancia, más rentables. Al mismo tiempo, la tecnología introduce un dinamismo y una capacidad de respuesta en el trabajo que permite a las empresas ser más ágiles y adaptarse con mayor rapidez y eficacia a las oportunidades y desafíos que presenta el mercado global.

Además de los beneficios tangibles en productividad y adaptabilidad, la tecnología tiene un impacto directo y positivo en la reducción de costos operativos. La automatización de tareas, la optimización de procesos, la gestión eficiente de recursos (energía, materiales) y la reducción de errores y desperdicios que permiten las herramientas tecnológicas pueden generar ahorros significativos. Se estima que esta eficiencia operacional puede llevar a una reducción de los costos anuales hasta en un 3,6%, al minimizar la necesidad de intervención manual en tareas repetitivas y burocráticas, optimizar el uso de insumos y reducir los defectos de producción.

En resumen, los principales impactos y beneficios que la tecnología aporta de manera transversal al sector industrial en la actualidad son:

  • Incremento notable en la productividad general de las operaciones.
  • Optimización y mejora continua en la operación y el flujo de los procesos.
  • Reducción drástica de errores, defectos y no conformidades en la producción y los productos.
  • Establecimiento y mantenimiento de una estandarización rigurosa de los procesos productivos, asegurando la calidad.
  • Optimización del tiempo de ciclo de producción y de los plazos de entrega al mercado.
  • Disminución significativa de los costos asociados a la operación y la producción.
  • Mayor facilidad y rapidez de adaptación a los cambios en la demanda, en las especificaciones de productos o en el entorno del mercado.
  • Fomento de un mayor enfoque del talento humano en actividades estratégicas, creativas y de innovación, en lugar de tareas rutinarias.

¡Empieza a Digitalizar tu Industria Hoy! Herramientas Clave

La transición hacia una industria más digitalizada, eficiente y conectada no es solo una tendencia, es una necesidad imperante para asegurar la sostenibilidad y la competitividad en el panorama económico actual. Afortunadamente, existen diversas herramientas tecnológicas diseñadas específicamente para facilitar este proceso y optimizar las operaciones industriales en todos sus niveles. Un ejemplo fundamental es el software de gestión empresarial (ERP - Enterprise Resource Planning), que actúa como el cerebro digital de la empresa. Permite unificar y centralizar los datos y procesos de todas las áreas funcionales (producción, inventario, ventas, finanzas, recursos humanos, etc.), proporcionando una visión integral y en tiempo real del escenario operativo. Esta visibilidad completa es crucial para analizar el rendimiento, identificar cuellos de botella, optimizar flujos de trabajo y tomar decisiones más informadas, proactivas y asertivas, basadas en datos precisos y actualizados.

Otra herramienta de gran utilidad y con beneficios rápidamente visibles en la mejora de la calidad y el control de procesos es el checklist en línea o digital. Esta solución tecnológica reemplaza los obsoletos métodos basados en papel o en complejas y propensas a errores hojas de cálculo manuales para llevar a cabo inspecciones de calidad, auditorías de procesos, controles de mantenimiento preventivo o correctivo, verificaciones de seguridad o encuestas operativas. Toda la información recopilada a través del checklist digital se registra de forma estructurada, se almacena de manera segura y organizada en una única plataforma centralizada en la nube, eliminando el riesgo de pérdida de datos físicos, reduciendo drásticamente los retrabajos asociados a errores de transcripción o interpretación manual y evitando la duplicación innecesaria de esfuerzos.

Iniciar el camino de la digitalización en tu industria con herramientas accesibles y de alto impacto como el Checklist Fácil puede ser un paso estratégico muy efectivo para modernizar tus operaciones. Permite la creación de listas de verificación completamente personalizables para adaptarse a las necesidades específicas de diferentes departamentos, procesos y actividades productivas. Además, ofrece funcionalidades avanzadas que potencian la eficiencia y el control, como la programación automática de la ejecución recurrente de los checklists, la asignación de responsables para cada tarea de verificación y, lo que es crucial para la mejora continua, la capacidad de hacer obligatoria la creación y el seguimiento de planes de acción correctivos inmediatos en caso de identificar cualquier incumplimiento, desviación de los estándares de operación o hallazgo de no conformidad durante la verificación.

Dar el salto a la digitalización no es solo una opción, es una inversión inteligente en el futuro, la eficiencia y la competitividad de tu industria en un mercado global cada vez más exigente y tecnológico. Explorar e implementar estas soluciones tecnológicas es clave para optimizar tus operaciones, reducir costos, mejorar la calidad y mantenerse relevante en la era de la Industria 4.0 y más allá.

Preguntas Frecuentes sobre Industria

Aquí respondemos a algunas de las preguntas más comunes y relevantes sobre el sector industrial, resumiendo los conceptos clave abordados en este artículo:

¿Qué es la Industria?

La industria se define como el conjunto de actividades económicas que implican la transformación organizada de materias primas, productos semielaborados o componentes en bienes de consumo final o bienes de capital (como maquinaria y equipos). Esta transformación se lleva a cabo mediante el uso sistemático de recursos humanos, tecnología, maquinaria especializada y diversas fuentes de energía. Es el sector fundamental de la producción manufacturera y fabril a gran escala.

¿Cuáles son los tipos de industrias?

La clasificación principal de las industrias se realiza según el destino o propósito de los bienes que producen. Se dividen en tres grandes categorías: industrias de producción (o de base, que extraen/procesan materias primas), industrias de bienes intermedios (o de capital, que fabrican maquinaria y componentes para otras industrias) e industrias de bienes de consumo (que producen bienes listos para el consumidor final, subdivididas en duraderos, semi-duraderos y no duraderos). También pueden clasificarse por el tipo de actividad (extractiva vs. de transformación) o por el sector económico específico al que pertenecen (alimentario, energético, etc.).

¿Cuál es la importancia de la industria?

La industria es de vital importancia para el desarrollo socioeconómico de un país. Sus principales contribuciones incluyen la generación masiva de empleo, el impulso significativo al crecimiento económico (PIB), el estímulo del consumo interno al ofrecer una variedad de productos, el fomento constante del desarrollo tecnológico y la innovación, y su capacidad para habilitar y transformar otros sectores económicos (como la energía, comunicaciones, transporte, agricultura) a través de la provisión de bienes, tecnología y demanda.

¿Qué es la categorización industrial?

La categorización industrial se refiere al proceso de organizar, clasificar y agrupar las diversas actividades y empresas industriales en categorías o tipos bien definidos. Esto se realiza basándose en criterios comunes como el tipo de producto que fabrican (su propósito), la materia prima que utilizan, el proceso productivo empleado, el sector de mercado al que atienden o su función dentro de la cadena de valor productiva. La categorización es esencial para analizar, comparar, gestionar y planificar el sector industrial de manera estructurada y coherente.

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